Tostadas de Santa Teresa
Estas dulces rebanadas de pan aluden su nombre a sus orígenes religiosos: el monasterio. Muchas de las primeras recetas en lengua catalana aparecieron en tratados culinarios escritos en conventos y, como tales, estaban estrechamente vinculadas a las prácticas sencillas y económicas de la cocina tradicional catalana. Esta receta en concreto, de origen carmelita, es un claro ejemplo de la costumbre catalana de cocinar sin desperdiciar nada, ya que el pan de un día permite obtener un producto final delicioso.
TRADICIONES
La Tostada de Santa Teresa pasó de los conventos a las cocinas catalanas, transformándose en un postre casero que fue tomando nuevos nombres y sabores a medida que viajaba. De hecho, su popularidad se extiende a Estados Unidos, donde una versión de la misma sigue siendo un dulce básico de cualquier menú de brunch.




