Brandada Dip
Preparado por primera vez en las cocinas occitanas (Nîmes), este sencillo plato es una pasta cremosa y uniforme que combina aceite y leche templados, bacalao salado troceado (sin piel y deshuesado) y ajo. Algunas versiones incorporan también patata cocida.
Antiguamente, esta pasta se preparaba a mano con una olla y una cuchara de madera, o con un mortero y una mano de mortero, vertiendo los líquidos en un chorro fino y mezclando el resto. De hecho, el nombre del plato procede del verbo occitano brandar, que refleja el movimiento del mortero.
Cataluña adoptó el plato con entusiasmo, dándole su propio toque. Existen diversas variedades locales, algunas de las cuales siguen formando parte de nuestra cultura gastronómica.
TRADICIONES
Los cánones de la Iglesia Católica Romana y de la Iglesia Ortodoxa Oriental dictan ciertos días de ayuno y abstinencia, incluido el ayuno de la Natividad en Nochebuena, o la Cuaresma de San Martín, más larga, con el fin de preparar a los fieles para la llegada de Cristo el 25 de diciembre. La costumbre de comer bacalao salado en Nochebuena surgió de esta observancia religiosa. Para darle un toque más solemne, se le añadía la trufa, en concreto la trufa negra de invierno, y se le llamaba «brandada de dol». A mí me gusta mucho esta versión y, si la pruebas y eres un defensor de la trufa como yo, nunca la comerás de otra manera.





